Extrayendo y llevando agua a casa


Las imágenes que se muestran en esta exposición forman parte de las 45,101 fotografías impresas y en negativo que se conservan en el Fondo Colección Fotográfica del Archivo Histórico del Agua. Los temas de todas estas fotografías son muy diversos pues se pueden localizar construcciones de presas, irrigación y obras para industrias y consumo doméstico.

Las 45 imágenes elegidas fueron tomadas en la década de 1960 y principios de la de 1970. Todas ellas se inscriben en el marco de programas gubernamentales encaminados a proveer de agua potable a una gran cantidad de localidades urbanas y de asentamientos rurales. Tales esfuerzos estuvieron en manos de la Secretaría de Recursos Hidráulicos y de la Secretaría de Salubridad y Asistencia. La primera de ellas venía realizando trabajos desde 1947 consistentes en la coordinación de las iniciativas de los beneficiarios, de los municipios y de los gobiernos estatales, tratando de eliminar la dispersión administrativa que había prevalecido hasta ese momento en la provisión de agua potable. Esos intentos tomaron especial impulso durante el sexenio de Díaz Ordaz, con el ingeniero José Hernández Terán al frente de la Secretaría de Recursos Hidráulicos. Entonces se inauguró el Plan Nacional de Abastecimiento de Agua Potable a Localidades Urbanas. El objetivo explícito de este Plan era hacer más eficaz el esfuerzo de los beneficiarios, de las autoridades locales y del gobierno federal en este rubro. De acuerdo con los informes gubernamentales el resultado de este Plan fue la construcción de 440 obras de agua potable que beneficiaron a cuatro millones de habitantes. 315 de esas obras beneficiaron a pequeñas localidades, mientras que 125 se destinaron a grandes asentamientos. Las localidades consideradas dentro de este Plan fueron las que fluctuaban entre los 2,500 y los 5,000 habitantes, conocidas como pequeñas poblaciones urbanas

Durante ese sexenio la Secretaría de Salubridad y Asistencia también llevó a cabo un programa de construcción de obras de agua potable que se distinguía del llevado a cabo por la Secretaría de Recursos Hidráulicos porque tenía como finalidad atender a muy pequeños asentamientos rurales que iban desde los 500 hasta los 2,500 habitantes. Asimismo, los programas de ambas Secretarías se diferenciaron porque mientras el objetivo de la Secretaría de Recursos Hidráulicos era ampliar la cobertura de las tomas intradomiciliarias, la Secretaría de Salubridad y Asistencia se marcó como meta mejorar el acceso al agua de los pequeños poblados rurales a través de hidrantes públicos y otras alternativas como la instalación de bombas en norias. Se trataba de modestas obras que no requerían una gran inversión, pero que pretendían reducir el tiempo que los habitantes de esos pequeños poblados destinaban a la obtención y a la conducción de agua para usos domésticos. También tenía como objetivo mejorar en la medida de lo posible la calidad del agua que se consumía en esos pequeños poblados.

Las fotografías aquí expuestas y las muchas más que sobre este tema se encuentran en la Colección Fotográfica del AHA forman parte de las investigaciones previas a la construcción de las obras y posteriores a éstas. Las primeras dan cuenta de la variedad de tecnologías empleadas para la extracción y obtención del agua, así como de los esfuerzos físicos que les era necesario realizar a los habitantes de las comunidades rurales y pequeñas localidades urbanas. También ofrecen la oportunidad de conocer variadas formas de conducción y reparto del agua hasta las viviendas. El objetivo de las fotografías de los hidrantes era enfatizar la mejoría de la calidad de vida de los habitantes después de su instalación.

Sin duda, estas imágenes son muy valiosas porque muestran una amplia gama de formas de relación de las comunidades rurales con el agua, de los esfuerzos y el tiempo invertido por los habitantes de los pequeños asentamientos en la obtención de agua para usos domésticos, desde su extracción hasta su conducción al domicilio. Con todos los cambios que se han presentado de 35 años a esta parte, para muchos habitantes de México conseguir agua para beber, para lavar, para cocinar, aún implica un gran esfuerzo.

Exposición presentada en agosto 2005

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