Boletín del Archivo Histórico del Agua, Número Especial Organizaciones Autogestivas para el Riego, año 9, 2004.
La capacidad organizativa que tienen los regantes y particularmente regantes campesinos minifundistas es el tema central de este Boletín, y un pilón sobre una técnica de riego (entarquinamiento). Iniciamos con el ensayo “La Fiesta del Huanchaco, una fiesta del agua en Cajamarca, Perú” de Doris Castañeda Abanto sobre campesinos regantes que organizan una fiesta religiosa de gran tamaño. La mayordomía de la fiesta recae sobre un vecino de las comunidades que comparten un curso de río, y el derecho de asistir a la fiesta se adquiere cumpliendo con las faenas de limpia de los canales. El siguiente ensayo, también de la región andina, “La multi-funcionalidad de asociaciones de regantes en el nivel local, Cochabamba, Bolivia” de Symantha A. Holben aborda un caso donde la Asociación de Usuarios de un sistema de riego multicomunitario, así como las asociaciones de cada comunidad tienen funciones de otros ámbitos: venta de grava del cauce del río, venta de árboles, adulterio, y todo tipo de gestiones con el gobierno. El tercer artículo, de la región andina geográfica pero no étnicamente, “La costumbre y la Ley en un pequeño sistema de riego: Antofagasta de la Sierra, altiplano andino argentino” de Silvia García, Diana Rolandi, Paula Valeri y Mariana Lópezaborda cómo enfrenta la gestión local de pequeños sistemas de riego cambios en la legislación de la provincia. Llama particularmente la atención la supresión de la venta y renta de derechos de agua en la búsqueda de una mayor eficiencia en el uso del agua, señalando que el agua “no es un bien de renta sino un elemento de trabajo” y que en tanto bien público debe ser utilizada racionalmente para obtener el máximo beneficio. El cuarto trabajo, “Los achololes, una cultura de riego amenazada en el río Cuautla, México” de Benito Rodríguez Haros, Claudio Avalos Gutiérrez y Jacinta Palerm Viqueira trata de los acuerdos intercomunitarios “no oficiales” sobre las aguas de acholol (aguas residuales después de regar una parcela). Destaca que los acuerdos se realizan entre comunidades sin crearse una nueva institución que administre el acuerdo. Situación similar al que señala David Guillet para sistemas de riego en el valle de Orbigo (España). El estudio sobre “Los comuneros regantes de la Acequia Real del Río Júcar en Valencia” de José Luis Pimentel Equihua describe la organización autogestiva para administrar un sistema de riego. Tiene tres aspectos de particular interés: a) el tamaño del sistema de riego (20 000 hectáreas) y la situación de minifundio (35 000 regantes), b) la presencia de personal contratado junto con una activa participación y un conocimiento detallado de la operación del sistema por parte de los regantes, y c) la participación de la organización en la co-gestión de una presa de almacenamiento. El sexto ensayo “La centralización de un sistema de distribución: el reparto de agua del río Cantarranas, Puebla, 1890-1930” de Rocío Castañeda González presenta el paso del derecho de agua de la hacienda a los ejidos, con la correspondiente responsabilidad de administración del agua. Aborda el problema de la existencia de instituciones para la gestión del agua en el último período de las haciendas y la necesidad de estas instituciones ante un creciente uso del recurso; también aborda la propuesta de formación de instituciones para la gestión del agua por el Estado y las dificultades organizativas o de implementación de las nuevas instituciones con los nuevos regantes, beneficiarios del reparto agrario. El artículo referente a los “Conflictos hidráulicos en Morelos 1880-1940: de era de la hacienda al modelo ejidal campesino” de Laura R. Valladares de la Cruz, al igual que el ensayo anterior, aborda el período de las haciendas, la concentración de tierra y agua en pocas manos y, con el reparto agrario, la importante intervención del Estado y la dificultad o incapacidad para crear instituciones autónomas de gestión del agua. El octavo ensayo “Organización y readaptación organizativa para el riego: barranca Amatzinac, zona baja y Canal Tenango, Morelos, México” de María Rivas Guevara, es un estudio de caso de las organizaciones sociales para el pequeño riego en la barranca Amatzinac, zona baja, el objetivo del artículo es el de evaluar los aspectos que inciden en la capacidad autogestiva de los regantes en le manejo de sus sistemas. Faltaría para cerrar el ciclo la situación organizativa actual en México para la gestión de sistemas de riego de los beneficiarios del reparto agrario. Algunos casos se encuentran descritos en la Antología sobre pequeño riego: Organizaciones autogestivas. Por último, el ensayo sobre “El entarquinamiento: el caso de la Comarca Lagunera” de Carlos Cháirez Araiza y Jacinta Palerm Viqueira describe la introducción y uso del entarquinamiento, sus bondades y los efectos negativos de su supresión; el tema de entarquinamiento da continuidad a un número anterior del Boletín dedicado a este tema. Los ensayos aquí reunidos abren distintos frentes de interrogantes: las organizaciones de regadío como base para actuar en otras esferas; la inter-relación entre leyes del gobierno nacional (o estatal o provincial o local) y el derecho consuetudinario, y su impacto en la gestión del agua; mercado del agua y eficiencia; tamaño de tenencia de la tierra y eficiencia; la organización para la gestión del agua por las haciendas; la organización para la gestión del agua por los beneficiarios del reparto agrario; la cooperación o co-gestión entre Estado y organizaciones autogestivas para la gestión del agua; la capacidad de campesinos minifundistas para administrar sistemas de riego. Y, por último, con el ensayo pilón, las interrogantes sobre las técnicas de riego que conviene analizar a la luz de nuevas consideraciones sobre la eficiencia de los sistemas de riego. También se presenta la sección Notas del Pasado, la cual contiene una nota periodística de 1930 en donde se expresa la necesidad y las ventajas del riego en México. Por último, la sección Nuevas Adquisiciones de la Biblioteca del AHA, presenta las adquisiciones bibliográficas en torno al agua que ha realizado la biblioteca.
Boletín del Archivo Histórico del Agua, año 2, núm. 5, septiembre-diciembre, 1995.
El quinto número del Boletín del Archivo Histórico del Agua está dedicado a los ayuntamientos, tema de gran importancia en la historia de de la gestión del agua en nuestro país. En la sección Los Acervos del AHA, se presenta una lista de los expedientes del acervo Aprovechamientos Superficiales por entidad federativa. En Documentos del AHA, se presentan una serie de documentos relacionados con los conflictos suscitados entre los ayuntamientos y la federación con motivo de la declaratoria federal de las corrientes, otrora controladas por éstos actores, en diferentes entidades del país, entre los que destacan: Conflicto por un dique sobre el río saldado en Tlacolula de Matamoros, Oaxaca, 1917; Queja del ayuntamiento de Huejotzingo, Puebla, por la federalización del río Xopanac, 1923; Negativa del presidente municipal de Amecameca de Juárez, Estado de México, a solicitar concesión federal de aguas, 1922; Solicitud del Concejo Municipal de Todos Santos, Distrito Sur de la Baja California, para continuar cobrando derechos de agua, 1926; Conflicto por la zona federal en Minatitlán, Veracruz, 1934. La sección Notas y Ensayos, Ma. de Lourdes González y Mireya González, exponen en su trabajo “El ayuntamiento de Acaxochitlan. Crónica de un poder perdido”, cómo el gobierno municipal pierde el poder que ejercía en la administración de los recursos hidráulicos de la zona; Irene Márquez expone el trabajo “El control de las aguas por parte de los ayuntamientos. El caso de Zamora, Michoacán, 1918-1922”, muestra como el ayuntamiento de Zamora ejerció control sobre las aguas hasta los primeros años de la década de los veinte, década en la que el gobierno federal tomó el control sobre dichas aguas. Verónica J. Buitrón a través de su trabajo intitulado “La disputa por el río Pixquiac en Xalpa”, muestra como el poder de los ayuntamientos sobre el derecho de aguas y tierra se redujo a partir de la instauración de los gobiernos federales posrevolucionarios. Por último, el trabajo “Conflicto por el uso y distribución del agua del río Salado en Tlacolula”, de Ma. del Carmen Lara, expone los beneficios administrativos que otorgó el gobierno federal hacía ciertos municipios que se enfrentaban a terratenientes y caciques por el uso y aprovechamiento del agua. Índices y Referencias, ofrece una lista de expedientes que se refieren específicamente a la controversia suscitada entre ayuntamientos y el gobierno federal en la gestión del recurso. Asimismo, la sección Noticias de la Biblioteca, presenta bibliografía relacionada con la temática antes mencionada.
Boletín del Archivo Histórico del Agua, año 12, núm. 37, septiembre-diciembre, 2007.
La reforma de 2004 a la Ley de Aguas Nacionales, asumió de manera explícita los principios de la gestión integrada del agua por cuenca hidrológica, para lo cual precisó la reorganización del arreglo institucional del agua en nuestro país. Uno de los principios de la gestión integrada es la participación de los grupos de interés en la definición, implementación y monitoreo de la política pública del agua. Esto implica el desarrollo de procesos de concertación, negociación y transacción entre actores sociales y gubernamentales para hacer posible el desarrollo de las acciones públicas en un ambiente cada vez más descentralizado, plural y de fuerte comunicación horizontal entre todas las partes. El trabajo “Las Cuencas hidrográficas de México: un avance consensuado” de Cotler, Garrido, Mondragón y Díaz, representa un primer paso hacia una unidad consensuada a nivel gubernamental para la gestión del agua, bosque, biodiversidad y otros recursos naturales con base en una regionalización hidrológica común que permita el entrecruzamiento de los principios y acciones de política de los distintos actores gubernamentales y una planeación hídrica con criterios ambientales desde la perspectiva de las cuencas hidrológicas. El trabajo “Retos para la sustentabilidad socioambiental en comunidades de la Cuenca del Lago de Pátzcuaro”de Denise Soares plantea la necesidad expresa de construir el modelo de gestión integrada del agua por cuenca hidrológica como también parte de la gestión ambiental –incluyendo biodiversidad, bosque, manejo de residuos sólidos- en los que el papel de los actores sociales es fundamental. El trabajo de Romero “La agricultura con agua residual en las ciudades de la cuenca Lerma-Chapala”, presenta los resultados de un estudio que se concentró en caracterizar la relación de los agricultores con el uso del agua residual, mostrando la necesidad de implementar una política pública más activa que construya una planeación estratégica e interinstitucional de largo plazo. Sergio Vargaspresenta algunos resultados de la evaluación de la transferencia realizada en 1999, en la que ya se muestran algunas de las dificultades que han sido llamadas de segunda generación, en donde los aspectos organizativos, de dirección política que ejercen sus representantes y las maneras de participar en el manejo del agua. El trabajo de Guzmán reconstruye algunos de los elementos centrales en la formación de la capacidad de autogestión de los usuarios del distrito de riego 016, Estado de Morelos, en los que se muestra la etapa de gestión centralizada del agua y cómo las juntas de agua que entonces existían fueron subsumidas a las decisiones de política desde el gobierno federal. Por último, en “La disputa por el agua al interior de los ejidos. El caso del ejido de Cuautlixco, Morelos”, Parral y Guzmán nos presentan un ejemplo de la problemática por la distribución del agua en el que se perfilan las estrategias y conflictos por el agua entre grupos sociales en un proceso de diferenciación socioeconómica, pertenecientes a un mismo ejido.